Soltería con propósito

Soltería con propósito
Resumen

Jesús es el soltero más famoso de la historia. Él tenía 33 años y era soltero al final de Su ministerio, en una época cuando los jóvenes se casaban entre los 15 y 18 años. En proporción, es como que hoy tuviera 48 años y estuviera aún sin casarse.

¿Te imaginas la presión social que pudo haber enfrentado? ¿Te imaginas cuántas veces y por cuántos años pudo haber escuchado que lo “había dejado el tren?”.

Fuente
Revista VAMOS

El era Maestro de discípulos que ya estaban casados, así que todos a Su alrededor ya habían vivido lo que era un feliz matrimonio. Añade a esto que Su madre decía que Él no había nacido de varón, sino milagrosamente de Espíritu Santo, y tienes todos los elementos para un escándalo social en este hombre que robaba titulares de prensa… pero Jesús no cedió ante la presión. Él no se afligió ni dejó que esos pensamientos se apoderaran de Él. Todo lo contrario, Él aprovechó su soltería. Él no estuvo soltero por casualidad ni por error. Él escogió esa edad y ese estado civil con un plan, porque era el más apropiado para dedicarse al ministerio que el Padre le había encomendado. Ese era el mejor estado social para cumplir Su misión y propósito en la tierra.

Dios determinó que Jesús viviera toda Su vida en la tierra como soltero. Fue Dios mismo quien diseñó ese estado para la vida de Jesús, Su soltería era a causa de Dios y no a causa del diablo. La soltería es parte del plan de Dios para nuestra vida, es para nuestro bien.

Esto es más profundo de lo que pareciera, el hecho de saber que es bueno y no malo, y de conocer el hecho de que es de Dios y no del enemigo, cambia radical y profundamente la idea que tenemos acerca de la soltería, ya que algunos creen que vivir solteros es pagar algún mal que hemos hecho.

El matrimonio no es la “salida y el fin” de nuestra soltería, es la continuación a las bendiciones que empezamos a recibir en nuestra soltería.

Cuando nuestra soltería se hace más larga no significa que Dios nos abandonó y que el enemigo está haciendo maldades con nosotros, se trata simplemente de que Dios quiere aún formar un área, una sección más que aún hace falta ser pulida y forjada en fuego para convertirse en joya preciosa y cumpla su objetivo de vida. La soltería no es un lugar de tormento, es un lugar de preparación divina, emocional y humana; es nuestro ring de entrenamiento, es nuestra universidad de la vida, es nuestra sala de intimidad con Dios, es el lugar donde Él más nos hablará más a lo largo de nuestra vida humana, porque es el tiempo clave donde forja tu propósito en la tierra.

Estuardo Cárdenas, pastor y consejero de candidatos misioneros con SAM

 

 

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